Es una obra clásica del marxismo en la que el autor analiza el golpe de Estado de Luis Bonaparte en Francia (1851) para explicar cómo se articulan las luchas de clase, el Estado y la ideología en un contexto histórico concreto. En este texto, Marx demuestra que la historia no se repite de forma mecánica, sino que lo hace “primero como tragedia y luego como farsa”, subrayando el carácter contradictorio y conflictivo de los procesos políticos. El golpe de Bonaparte no se entiende como el resultado de la voluntad individual de un líder, sino como la expresión de un equilibrio inestable entre clases sociales incapaces de imponer su hegemonía.
/image%2F1380391%2F20160923%2Fob_3922df_ojos-grandes-margaret-keane.jpg)
/image%2F1380391%2F20260116%2Fob_d02b4f_81frgc-eh7l-ac-uf1000-1000-ql80.jpg)